Boston, oct 2 (SF).- “Siempre que se hace una historia, se habla de un viejo, de un niño… o de sí! Pero mi historia es difícil”.

Con esta frase podría iniciarse la vida que casi todo caribeño conozca, que muchos países manosean, que muchos sufren.

La primera vez que vi en las redes y medios de comunicación #PrayFor… llamó poderosamente mi atención, recordamos el consuelo de nuestro creador o algunos solo la invocaron para conseguir consuelo.

Terromoto, fue por ello, luego un maremoto, tiempo después un atentando, otro más;  ciclones y más muertes nos invitaban (forzosamente) a rezar.

Mesopotamia, Japón, India, Haití, Puerto Plata, Puerto Rico, Florida, Francia, Las Vegas… se unen los nombres de ciudades y países para pedir oración ante sus situaciones… y está bien pero ¡NO!

Por qué esperar que nos toque la desgracia para pedir por algo o alguien, por qué esperamos la necesidad? Las creencias, la espiritualidad no se cultivan en un día, no se fortalecen solo en la desgracia, entrenemos, oremos, pidamos, roguemos pero no por una ciudad, por una persona, por un país.

Pidamos, oremos… #PrayForAllEveryDay.

Please follow and like us:

Comenta con tu Facebook

commentarios