Bogotá, abr 2 (SF).- Colombia llora este domingo más de 230 muertos por una enorme avalancha en la sureña ciudad de Mocoa, una cifra en aumento mientras los socorristas avanzan contrarreloj buscando sobrevivientes y el gobierno despliega ayuda humanitaria tras lluvias torrenciales que también afectaron a Perú y Ecuador.

En Mocoa, capital del Putumayo, devastada tras el desborde de tres ríos la medianoche del viernes, las labores de rescate ya se habían reiniciado.

[quote_box_center]Bajo un cielo nublado, pero sin lluvias, la gente caminaba entre el barro, las piedras, las ramas y los escombros buscando a sus seres queridos o tratando de rescatar sus pertenencias, constató un corresponsal de AFP.[/quote_box_center]

El rey de España, Felipe VI, se comunicó por teléfono con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, para expresarle sus “condolencias y apoyo” por la tragedia ocurrida en la ciudad de Mocoa.

Mocoa es un pueblo desolado, pues la avalancha provocada por los desbordamientos de tres ríos en Colombia no solo se llevó más de 200 vidas sino que dejó a esta capital, de unos 65.000 habitantes.

El Gobierno de Chile expresó “su más profunda solidaridad al pueblo y al Gobierno de Colombia” tras los desbordes fluviales y avalanchas que han sacudido al municipio de Mocoa, “con un lamentable saldo de más de 200 fallecidos, más de 100 desaparecidos y 200 heridos”.

El papa Francisco se mostró “profundamente afectado” por la tragedia causada por una avalancha de tres ríos en la localidad colombiana de Mocoa, que causó mas de 230 muertos, y dijo que reza por los afectados.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, expresó la solidaridad de su pueblo con Colombia tras la fatídica avalancha que arrasó varios barrios de Mocoa.

El Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial y el Cuerpo de Bomberos de El Salvador se solidarizaron hoy con Colombia por los 154 muertos y aproximadamente 200 heridos que hasta ahora ha dejado una avalancha en el país suramericano.

El Gobierno de Panamá expresó hoy su solidaridad y condolencias a Colombia por el desastre causado por la crecida de tres ríos que ha dejando al menos 154 muertos y 200 heridos en Mocoa, la capital del departamento de Putumayo.

[quote_box_center]»Al momento, se tiene el siguiente reporte por parte de los organismos de socorro que se encuentran en la zona: 17 barrios afectados, 300 familias afectadas, 202 personas heridas, 234 fallecidos (174 identificados por Medicina General), 158 casos reportados de búsqueda de familiares (151 abiertos y siete cerrados), 25 viviendas destruidas», señaló el reporte de la Cruz Roja Colombiana (CRC).[/quote_box_center]

La mayoría de los barrios afectados son pobres y con población desplazada por el conflicto armado de medio siglo que azota a Colombia, de acuerdo con testigos.

Marta Ceballos, una vendedora ambulante de 44 años, perdió «todo» en la catástrofe, pero celebra tener viva a su familia.

«Dios bendito, no quisiera ni recordar eso. Ver cómo los unos gritaban, los unos lloraban, corrían, en carro, en moto, y cómo el lodo los iba envolviendo. Fue demasiado, demasiado duro», contó a AFP sobre el caos desatado con la avalancha.

«Estaba llueve y llueve toda la noche. Amaneció y siguió lloviendo», agregó esta mujer, víctima además de desplazamiento forzado por la violencia.

Para este domingo en la región se anuncian «lluvias ligeras o lloviznas», con paulatina tendencia a bajar su intensidad.

[quote_box_center]»Se estima un descenso de las precipitaciones para el lunes y martes de la próxima semana», indicó el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam), citado por la Presidencia.[/quote_box_center]

«Hoy viajo nuevamente a Mocoa para garantizar máxima atención en menor tiempo posible y responder necesidades de afectados», tuiteó el presidente Juan Manuel Santos, que este domingo es esperado en la zona con altos funcionarios tras liderar el sábado las labores de auxilio y reconstrucción.

En su cuenta en Twitter, el mandatario dijo que se avanzaba en el restablecimiento de vías, y dio cuenta del apoyo humanitario desplegado en la remota zona, donde al menos dos puentes quedaron destruidos, según el Ejército.

Además, agradeció al papa Francisco por dar su «voz de aliento».

«Estoy profundamente apenado por la tragedia que golpeó Colombia», dijo Francisco durante una misa en Carpi (norte de Italia).

[quote_box_center]»Rezo por las víctimas y quiero asegurar mi cercanía con quienes lloran a los desaparecidos», agregó el sumo pontífice, cuya visita a Colombia está prevista para septiembre.[/quote_box_center]

Los vecinos Ecuador, Venezuela y Perú ya expresaron su solidaridad a Colombia, así como la ONU y la Unión Europea.

Mocoa, de unos 40.000 habitantes, seguía sin energía eléctrica ni agua corriente, servicios que el gobierno intentaba restablecer lo antes posible y cuya falta mitigaba con toneladas de equipos llevados a la zona.

«No hay energía. No tenemos agua. Nada», aseguró a Blu Radio Rocío Hernández, mientras con su beba en brazos subía el sábado una colina a refugiarse para pasar la noche en un albergue.

Esta joven madre soltera debió salir corriendo en medio de la noche bajo lluvia y el miedo de que una avalancha se repita aún la persigue.

La fatídica avalancha supera al último gran desastre natural de Colombia, cuando un deslave en Salgar, a unos 100 km de Medellín, dejó 92 muertos en mayo de 2015.

La «naturaleza y la magnitud del evento, la catástrofe, la tragedia, es tremenda», dijo a AFP Martín Santiago, jefe de ONU para Colombia.

Y destacó cómo lo ocurrido en Mocoa muestra que el cambio climático está generando eventos más extremos. «Vemos los resultados tremendos desde el punto de vista de la intensidad, la frecuencia y la magnitud de estos efectos naturales», señaló.

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