Washington, feb 20 (SF).- Las escapadas de Donald Trump a Florida, los viajes de sus hijos por todo el mundo y la residencia de la primera dama en Nueva York elevan las facturas a niveles insólitos y complican la labor del Servicio Secreto en Estados Unidos.

[quote_box_center]Este es el tercer fin de semana consecutivo que Donald Trump pasa en su lujoso club privado Mar-a-Lago de Palm Beach (Florida), al que ya ha bautizado como «La Casa Blanca de invierno».[/quote_box_center]

A los gastos de su desplazamiento -y del de su séquito de seguridad- desde Washington, se suman los de la primera dama, Melania, quien ha viajado desde Nueva York los tres fines de semana para acompañar a su marido en Florida.

[quote_box_center]La primera dama ha roto con la tradición al no mudarse inmediatamente a la Casa Blanca y quedarse en su lujoso ático de la Torre Trump en Manhattan mientras su único hijo, Barron, termina el curso escolar.[/quote_box_center]

El Servicio Secreto, que se encarga de la seguridad del presidente y su familia, se ve así con el reto de velar por los Trump en varias residencias, estados e incluso continentes al mismo tiempo.

[quote_box_center]Los dos hijos adultos varones de Trump, a quienes transfirió el control de su conglomerado empresarial, viajaron este fin de semana a los Emiratos Árabes Unidos para la inauguración de un campo de golf de la marca familiar.[/quote_box_center]

Desde enero, Donald Jr. y Eric han viajado a Uruguay, República Dominicana y Emiratos Árabes Unidos, y está previsto que el 28 de este mes asistan a la apertura de un rascacielos Trump en Vancouver (Canadá).

[quote_box_center]El viaje de Eric a la turística Punta del Este (Uruguay) para promocionar la marca a principios de enero costó a los contribuyentes estadounidenses 97.830 dólares, según las facturas a las que tuvo acceso el diario The Washington Post.[/quote_box_center]

Aunque se trató de un viaje de negocios, la seguridad del joven, al ser parte de la familia del presidente, recae en el Servicio Secreto, es decir, en el erario.

[quote_box_center]Las habitaciones de hotel de los agentes -para unas dos noches- costaron un total de 88.320 dólares, mientras que las del personal de la embajada estadounidense en Montevideo desplazado para apoyar el despliegue de seguridad sumaron 9.510 dólares más.[/quote_box_center]

El detalle de sus gastos se suma a otros números que han ido trascendiendo sobre la factura que suponen las escapadas de fin de semana de Trump a Florida.

Se calcula que cada viaje del presidente al lujoso Mar-a-Lago cuesta unos 3,6 millones de dólares, por lo que los tres que ya ha efectuado superarían los 10 millones de dólares.

Estos son los cálculos que hacen el Post y Politico con base en los datos de un viaje comparable del ex presidente Barack Obama (2009-2017) en el 2013 de Washington a Palm Beach, durante cuatro días, con una parada intermedia en Chicago para dar un discurso.

[quote_box_center]Los costos de ese viaje están documentados en un informe de la contraloría estadounidense preparado en el 2016 a petición del senador republicano John Barrasso.[/quote_box_center]

Donald Trump fue durante años uno de los mayores críticos de los viajes de Obama, pero los analistas apuntan a que, a este ritmo, su factura superará con creces a la de su predecesor.

El grupo conservador Judicial Watch estima que los gastos de viajes de Obama sumaron un total de 97 millones en ocho años.

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