Pakistán, may 6 (SF).- Un panadero confesó haber envenenado a decenas de personas, de las que al menos 30 murieron, para vengarse de su hermano con quien había discutido por un desacuerdo comercial, informó el viernes la policía a la AFP.

[quote_box_center] Jalid Mehmood confesó ante el tribunal de Punyab que había puesto pesticidas en dulces porque su hermano mayor, Tariq, con quien compartía la tienda, lo había «insultado y agredido».[/quote_box_center]

«Quería que le sirviera de lección», dijo, según las declaraciones citadas por el investigador Mohamad Afzal, confirmadas por otro oficial.

[pull_quote_center]»Estaba tan furioso que mezclé la botella de pesticida con los dulces que se estaban preparando en ese momento», agregó, según la misma fuente.[/pull_quote_center]

El paquete de los dulces envenenados fue comprado el 17 de abril por un vecino que quería celebrar con su familia y sus amigos el nacimiento de su nieto.

[quote_box_center]El bebé perdió a su padre, a seis tíos y una tía, precisó la policía. Otros cinco niños también fallecieron. Cuatro víctimas siguen hospitalizadas.[/quote_box_center]

En un primer momento, los responsables habían dado un balance de 33 muertos, pero el viernes la policía confirmó 30 muertes.

En total, 52 personas consumieron los dulces envenenados, indicó la policía a la prensa local.

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