Lesbos, abr 16 (SF).- El papa Francisco mantuvo un emotivo encuentro con cientos de refugiados que se encuentran alojados en la isla griega de Lesbos.

[quote_box_center]Quiero decirles que no están solos». Fueron las simples palabras que pronunció hoy el papa Francisco en esta isla del Mar Egeo, símbolo del drama humanitario de cientos de miles de refugiados que llegaron aquí en los últimos meses escapando de guerras y miseria, desde donde imploró a la comunidad internacional a encontrar una solución digna a «la peor catástrofe humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial».[/quote_box_center]

En estas semanas y meses, habéis sufrido mucho en vuestra búsqueda de una vida mejor. Muchos de vosotros habéis visto obligados a huir de situaciones de conflicto y persecución, sobre todo por el bien de vuestros hijos, por vuestros pequeños», dijo el Pontífice.

[quote_box_center]En el campo de refugiados de Moria, ubicado en la isla de Lesbos, lo esperaban cientos de personas. Muchos portaban carteles con inscripciones como «queremos libertad» y «eres nuestra esperanza». Entre ellos había yazidíes (una minoría religiosa de Oriente Medio), paquistaníes y kurdos. Una mujer rompió en llanto y le rogó que la llevara con él.[/quote_box_center]

Cortesía: AFP
Cortesía: AFP

[quote_box_center]El Papa estuvo acompañado por el patriarca de la Iglesia ortodoxa de Constantinopla, Bartolomé I, y el primado de la Iglesia ortodoxa griega, Jerónimo II. «Hemos venido para atraer la atención del mundo ante esta grave crisis humanitaria y para implorar la solución de la misma», dijo Francisco.[/quote_box_center]

Durante su visita, muchos refugiados, sobre todo niños, se acercaron al Papa y le relataron sus padecimientos. Algunos de ellos, entre llantos, le pidieron ayuda o bendición.

[quote_box_center]»Esperamos que el mundo preste atención a estas situaciones de necesidad trágica y verdaderamente desesperadas, y responda de un modo digno de nuestra humanidad común», agregó -conmovido- el Pontífice.[/quote_box_center]

Francisco, quien antes de pronunciar estas palabras saludó personalmente a muchos de los 3.000 refugiados atrapados en este campamento en espera de conocer su destino, intentó trasmitir un mensaje de esperanza.

[quote_box_center]Por su parte, el arzobispo de Atenas, Jerónimo II, expresó su esperanza en que desde Lesbos pueda comenzar un movimiento internacional que sirva para que los que «tienen el destino de las naciones en sus manos cambien el curso actual».[/quote_box_center]

«Desgraciadamente no es la primera vez que denunciamos las políticas que han llevado a las personas a esta situación. Nosotros actuaremos hasta que acabe la aberración y el desprecio al ser humano», expresó.

[quote_box_center]El líder de la iglesia ortodoxa griega, Bartolomé, expresó a su turno que todo el que ve la mirada de los niños en el campamento de Moria pueden entender la «bancarrota» de la humanidad. «Los que tienen miedo de vosotros, no os han mirado a los ojos. Los que os tienen miedo no han visto vuestros rostros. Los que os tienen miedo no han visto vuestros hijos», dijo el patriarca de Constantinopla.[/quote_box_center]

«El Mediterráneo no debería ser una tumba, sino hacer honor a su nombre ‘Mare Nostrum’ y ser un lugar de paz», concluyó el patriarca.

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