Londres, mar 9 (SF).- Siete hombres de entre 59 y 75 años que en abril de 2015 desvalijaron una cámara acorazada en Londres con 19 millones de euros en joyas, el que está considerado el mayor robo en la historia de Inglaterra, fueron condenados hoy a entre seis y siete años de cárcel.

[quote_box_center]El robo ocurrió en la cámara acorazada de la compañía Hatton Garden en la Semana Santa del 2015. El núcleo duro de la banda, con antecedentes policiales que se remontan a décadas atrás, planeó el que iba a ser el golpe de su vida durante sus habituales encuentros de los viernes en el pub The Castle, en el barrio de Islington, al norte de Londres.[/quote_box_center]

Su presencia hizo saltar las alarmas, por lo que la compañía de seguridad privada que vigilaba las instalaciones se puso en contacto con la policía, que trató el incidente como un falso aviso y no movilizó a sus agentes.

[quote_box_center]Con la suerte de cara, la banda contaba con cuatro días festivos por delante, hasta el 7 de abril, para saquear sin urgencias las decenas de pequeñas cajas blindadas en las que los joyeros de la zona guardaban oro, diamantes, zafiros y otras piedras preciosas.[/quote_box_center]

Tras deslizarse por el hueco del ascensor hasta el sótano del edificio, los experimentados ladrones utilizaron herramientas pesadas para horadar el grueso muro de hormigón que protegía la cámara acorazada de Hatton Garden.

Cuando el martes por la mañana llegó el primer empleado al depósito de seguridad, descubrió que uno de los lugares más impenetrables de la capital británica había sido minuciosamente expoliado durante el fin de semana.

[quote_box_center]Scotland Yard, humillada por su falta de reacción ante la primera llamada, dedicó todos los recursos disponibles a dar caza a los culpables, que estuvieron huidos cerca de seis semanas.[/quote_box_center]

A pesar de su amplia experiencia en el mundo del hampa, los ladrones, de avanzada edad, no modificaron sus costumbres tras el robo y apenas un mes después volvían a estar sentados alrededor de una mesa de The Castle, ante varias pintas de cerveza, comentando su éxito.

La policía grabó algunas de esas conversaciones, lo que sirvió para justificar su detención y su condena, junto con información de las matrículas de sus vehículos y registros de teléfonos móviles.

[quote_box_center]En lo que sí se afanó la banda fue en esconder las joyas robadas, dos tercios de las cuales todavía no se han recuperado, lo que puede provocar que en el futuro se inicien nuevos procesos legales contra ellos derivados de las denuncias de los propietarios legítimos del botín.[/quote_box_center]

El juez que hoy dictó sentencia en la Corte de Woolwich, al sur de Londres, aseguró que no puede demostrar que este sea el mayor robo de la historia de Inglaterra, como han afirmado los medios británicos y algunos de los abogados que han participado en el proceso, si bien subraya que no se recuerda otro similar.

Los siete culpables han sido sentenciados a penas de cárcel que en total suman 34 años. John ‘Kenny’ Collins (75), Daniel Jones (61) y Terry Perkins (67) y William Lincoln (60) han sido condenados a siete años; Carl Wood, de 59 años, ha sido condenado a seis. Un sexto implicado, Hugh Doyle, de 48 años, fue sentenciado a 21 meses de prisión, aunque quedará en libertad condicional por su participación en un robo en el que los ladrones se llevaron oro, diamantes, zafiros y otras piedras preciosas. El cabecilla de la banda, Brian Reader, también conocido como el Gobernador, no pudo comparecer ante el juez por haber sufrido recientemente un ictus y su sentencia se conocerá más tarde.

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