Agencias, ene 16 (SF).- Matrimonio de Tennessee que compró uno de los tres boletos ganadores del pozo de 1.600 millones de dólares de la lotería Powerball dice que no van a renunciar a sus trabajos ni comprar una casa nueva. Eso sí, su hija quiere un caballo.

Jonh Robinson, un supervisor en un almacén ubicado en una pequeña población de Tennessee, anunció que tomaría su dinero en una sola entrega, renunciando a unos US$ 200 millones si optaba por una entrega anual en un plazo de 30 años.

[quote_box_center]“Ahora ya me pondré nervioso porque todo mundo lo sabe”, declaró John Robinson, que se presentó en los estudios de la cadena en Nueva York acompañado de su esposa, Lisa, su hija y su abogado.[/quote_box_center]

Los Robinson dijeron que su abogado les aconsejó que salieran primero en la televisión nacional para que se les conozca en público.

[quote_box_center]Abogados que han representado a ganadores de lotería aseguran que muchos afortunados que le han atinado al gordo se vuelven un blanco cuando se da a conocer sus identidades. Dicen que a veces son acosados o persuadidos de hacer inversiones que resultan malas.[/quote_box_center]

A los ganadores se les recomienda que conversen seriamente con expertos en ley fiscal, planeación financiera, privacidad, seguridad y otras salvaguardas antes de que se vuelvan famosos.

[quote_box_center]Nadie ha entregado los otros dos boletos ganadores, que vencieron las posibilidades de 1 en 292.2 millones, al tener los seis números correctos, y que se vendieron en un supermercado Publix de Melbourne Beach (Florida) y en una tienda de la cadena 7-Eleven en Chino Hills (California).[/quote_box_center]

En California, cualquier ganancia que no sea reclamada en un año va automáticamente a las escuelas del estado. Florida tiene un plazo de seis meses para reclamar el premio antes de transferir el 80% a un fondo educativo y el otro 20% se acumula en futuros premios.

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