San Francisco, nov 19 (SF).- La jueza Anne-Christine Massullo, falló en una decisión provisional que el acuerdo que la mujer –Mimi Lee- firmó antes de casarse prevalece sobre el deseo actual de mantener a los embriones. Lee, argumenta que el cáncer hizo que quedar embarazada supusiese un riesgo para ella, y los embriones son su última posibilidad de tener hijos biológicos.

[quote_box_center]El ex marido, Stephen Findley, quiere que los embriones se descarten pues teme que su ex esposa pueda llegar a tener hijos por esa vía y supongan un reclamo financiero contra su patrimonio.[/quote_box_center]

[quote_box_center]Sin embargo, Mimi Lee desafió en corte esta decisión cuando la pareja inició el proceso de divorcio en el 2013, alegando que el tratamiento que tuvo por su cáncer de seno la dejó con cero posibilidades de tener hijos con su misma herencia genética.[/quote_box_center]

Los abogados de la mujer han reconocido que apelarán la sentencia y alertaron que de confirmarse constituirá un precedente que sentará jurisprudencia en cuestiones similares, debido a lo inédito del tema ante una corte californiana.

La jueza afirmó que las leyes californianas son lo suficientemente claras como para no albergar dudas: las parejas deben decidir qué hacer con los embriones creados en caso de divorcio o separación.

[pull_quote_center]“Las decisiones sobre la familia y los hijos a menudo son difíciles, y pueden ser desgarradoras cuando se convierten en conflictos. La política más adecuada para asegurar que esas disputas sean resueltas de una manera lúcida (…) es dar efecto a las intenciones de las partes en el momento de la decisión que se trata”, redactó la magistrada.[/pull_quote_center]

Los embriones están en la Universidad de California, en San Francisco, donde el disuelto matrimonio firmó un acta de consentimiento antes de los tratamientos de fertilidad, donde aceptaron que los embriones serían descongelados y desechados si se verificara la separación o el divorcio.

[pull_quote_center]El caso sienta precendente en California. «Las decisiones sobre las familias y los niños siempre son difíciles», dijo la jueza Massullo, «ésta en particular es una perturbadora consecuencia de la biotecnología».[/pull_quote_center]

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