Ciudad de Méxixo, nov 10 (SF).- El presidente de México Enrique Peña Nieto, ha marcado la pauta que seguirá su Ejecutivo ante la histórica resolución de la Suprema Corte de Justicia que abre la puerta a la legalización de la marihuana. La digestión del fallo, como era de esperar, será lenta, y su final incierto.

[quote_box_center]El fallo de la Suprema Corte supone un salto al futuro. En un país que libra un encarnizado combate contra el narcotráfico, autoriza por primera vez el consumo, cultivo, transporte y posesión de marihuana a una asociación de fumadores sin ánimo de lucro. Aunque la decisión judicial se circunscribe a los cuatro promotores de la entidad, allana el camino para que otros ciudadanos puedan reclamar lo mismo.[/quote_box_center]

Los cuatro demandantes, que han confesado que no fuman marihuana, han dicho que su lucha legal está destinada a abrir un debate en el Congreso y buscar un camino para abatir la violencia que azota México por la llamada guerra de las drogas que, desde el 2006, ha dejado más de 80,000 muertos y unos 25,000 desaparecidos.

En un foro de seguridad, Peña Nieto dijo que su gobierno convocará próximamente un debate «amplio y especializado» que incluya a sociólogos, médicos, académicos y a la sociedad civil para definir las políticas que México debe seguir en esa materia.

[quote_box_center]»Siempre dije y me sostengo en lo personal que, para mi, no sería deseable ni estoy en favor de una eventual legalización de la marihuana», dijo Peña Nieto argumentando que la despenalización del cannabis podría conducir a un aumento del consumo de drogas más duras.[/quote_box_center]

[quote_box_center]Pero «estoy abierto, y lo estaré como presidente de la República, para recoger realmente posiciones debidamente documentadas, científicamente sostenibles, que eventualmente puedan dar curso a una posición distinta (…) no puedo ser dueño único de la verdad», manifestó.[/quote_box_center]

De hecho, aseguró que los poderes del Estado darían los pasos convenientes para establecer un marco regulatorio en caso de que se acordara la despenalización.

La discusión tendría que finalizar previsiblemente antes de abril de 2016, fecha en la que México presentaría sus conclusiones en el foro sobre drogas auspiciado por Naciones Unidas. El siguiente paso sería la aprobación de un marco regulatorio que les diese cabida. La legalización dependería del signo del debate.

[quote_box_center]El procedimiento que seguirá el debate aún no se ha hecho público. La base política para el cambio legislativo es, de momento, exigua. Sólo el PRD, la fuerza hegemónica de la izquierda, apoya sin ambages la legalización.[/quote_box_center]

[quote_box_center]Pese a ser puerta de entrada a Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de drogas, México se ha mostrado reticente a debatir su despenalización a diferencia de otras naciones americanas.[/quote_box_center]

Uruguay legalizó la producción y venta de marihuana en 2013, mientras que Chile debate una ley para despenalizar su uso con fines medicinales y recreativos.

En Estados Unidos, 23 estados han autorizado el cannabis para uso medicinal y cuatro para el consumo recreativo.

Comenta con tu Facebook

commentarios