San Francisco, oct 15 (SF).- Científicos de la Universidad de Stanford (California, en EE.UU.) han creado una piel artificial experimental capaz de sentir los objetos y que podría un día permitir a las personas que usan prótesis recuperar un cierto sentido del tacto. Según un artículo publicado hoy en la revista Science.

[quote_box_center]Esta tecnología, aún en las primeras etapas de su desarrollo, podría además mejorar el control de las prótesis y minimizar o eliminar la sensación de “miembro fantasma” que afecta a 80% de los amputados, según los científicos.[/quote_box_center]

El Grupo de Investigación Bao de Stanford explicaron que utilizaron circuitos orgánicos flexibles y sensores de presión para reproducir la sensibilidad de la piel.

Además, fueron capaces de transferir esas señales sensoriales a las células cerebrales de ratones, lo que, según los investigadores, alberga la esperanza de que las personas que usan prótesis puedan un día volver a sentir sensaciones en sus extremidades.

piel-artificial-2[quote_box_center]Para crear la piel artificial el ingeniero de Stanford Benjamin Tee y su equipo desarrollaron un circuito especializado con materiales ecológicos y flexibles.[/quote_box_center]

Ese circuito traduce la presión estática en señales digitales en función de la fuerza mecánica que se aplique.

Los investigadores señalan en el artículo en Science, que uno de los grandes desafíos fue crear sensores que pueden «sentir» el mismo nivel de presión que los humanos.

[quote_box_center]Para fabricar los sensores, utilizaron nanotubos de carbono de forma piramidal, que son particularmente eficaces para canalizar las señales del campo eléctrico de los objetos próximos. Estos últimos son captados por electrodos.[/quote_box_center]

Los investigadores también encontraron problemas a la hora de transmitir la señal desde el sistema de piel artificial a las neuronas del córtex de los ratones.

[quote_box_center]El desafío radicó en que las proteínas convencionales sensibles a la luz utilizadas en la optogenética (la combinación de métodos genéticos y ópticos para controlar eventos específicos en ciertas células de tejidos vivos) no provocó reacciones neuronales lo suficientemente duraderas como para que se sintiesen las señales digitales.[/quote_box_center]

Tee y su equipo desarrollaron nuevas proteínas optogenéticas capaces de respaldar intervalos de estimulación más largos.

 

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