Washington, jun 18 (SF).- Con un semblante serio, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenó el tiroteo del que fue víctima una iglesia afroamericana de Charleston, en el que murieron nueve personas.

Al mismo tiempo lamentó que en otras ocasiones haya tenido que dar este tipo de discurso debido a los inumerables casos de violencia que han ocurrido en el país porque no existe un control de armas.

“Una vez más, personas inocentes perdieron la vida por alguien que quería hacer daño y no tuvo obstáculos para obtener un arma”, dijo Obama en una conferencia de prensa.

Después, hizo un llamado para que este tipo de hechos violentos paren:

“Nosotros sí podemos hacer algo al respecto, lo digo reconociendo la política en Washington, sería incorrecto no reconocer cuál es el problema y en algún momento va a ser importante que Estados Unidos asuma el problema de poder cambiar la forma en cómo pensamos acerca de la violencia con armas de fuego”.

Fue así como Obama se pronunció sobre este episidio, que las mismas autoridades han calificado como un crimen de odio.

La noche del miércoles, un joven blanco abrió fuego durante una plegaria en una iglesia de la comunidad afroamericana en el centro de Charleston.

Capturan al sospechoso

Tras un intenso operativo de búsqueda, la policía capturó al sospechoso, identificado como Dylann Storm Roof, en Shelby, Carolina del Norte.

“Haremos todo para que se haga justicia. Hasta que no termine la investigación, no se pueden hablar de los detalles del caso”, explicó Obama a su nación.

Estos hechos han causado indignación a nivel nacional e internacional.

“Es la primera vez que una iglesia afroamericana ha sido atacada. El odio racial es una amenaza a la democracia”, indicó en el discurso.

Hubo un momento en el que aprovechó para recordar la lucha de Martin Luther King, hace más de 50 años cuando fueron asesinadas cuatro niñas en Alabama.

Obama indicó que en la escena se encuentran ya agentes del FBI y dejó claro que la invetigación que se está realizando es por un crimen de odio.

“Cualquier muerte de esta naturaleza es una tragedia, cualquier tiroteo que tiene víctimas múltiples es una tragedia. Hay algo que realmente es especialmente doloroso sobre una muerte que ocurre en un lugar donde buscamos la paz y el sosiego, un lugar donde rendimos culto”, expresó visiblemente afectado.

Este ataque se produjo dos meses después de la muerte de Walter Scott, abatido a tiros por un policía blanco en Charleston. Ese crimen desató grandes protestas y dejó en evidencia las tensiones raciales en la zona.

El agente ha sido acusado de asesinato y los legisladores de Carolina del Sur han propuesto una ley que ayudaría a todas las agencias de policía del estado a obtener cámaras corporales.

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