Colonia, Alemania (SF).- Un homenaje nacional se le rindió a las 150 víctimas, entre ellos, 72 alemanes y 50 españoles, del siniestrado vuelo Airbus A320 de Germanwings en los Alpes franceses.

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[quote_box_center]La catedral de Colonia (oeste de Alemania) acogió el tributo qu contó con la presencia de la canciller Ángela Merkel y del presidente, Joachim Gauck.[/quote_box_center]

“Seguimos estando enormemente conmocionados”, declaró Gauck ante 1,400 personas, en su mayoría vestidas de negro, incluidos 500 allegados de los fallecidos, así como el ministro de Interior español, Jorge Fernández Díaz, reunidos para la ceremonia ecuménica en la mayor catedral gótica del norte de Europa.

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[quote_box_center]Tanto Gauck como Merkel, que no hizo uso de la palabra, se sentaron en primera fila.[/quote_box_center]

Sobre cada asiento se dispuso una pequeña cruz de madera y 150 cirios blancos decoraban el coro, uno por cada víctima del incidente, incluido el copiloto de Germanwings Andreas Lubitz, que padecía problemas psiquiátricos y que, según los primeros elementos de la investigación, es sospechoso de haber estrellado voluntariamente el avión.

“Muchas personas en el país sintieron una terrible y pesarosa mezcla de sentimientos: un pavor increíble, la estupefacción y el duelo que se convirtió en cólera para muchos”, continuó Gauck, quien además es pastor luterano, y mencionó la incomprensión suscitada por este “acto voluntario”.

Según las cajas negras del vuelo de Germanwings, recuperadas en el lugar del drama, el copiloto alemán, Andreas Lubitz, de 27 años y depresivo, estrelló el avión de forma deliberada aprovechando que el piloto había ido al baño. Varios médicos del trabajo han sugerido que se haga un mejor seguimiento de los pilotos.

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