Madrid, feb 12, (SF).- Seiscientos niños confinados en jardines de infantes, 60.000 personas obligadas a refugiarse en sus casas, el transporte público y el tráfico interrumpidos durante horas, cientos de llamadas a la policía: así transcurrió la mañana en una localidad cerca de Barcelona paralizada por el pánico que produjo una nube de color naranja.

La espesa nube naranja cubrió el cielo tras una explosión de productos químicos en el polígono industrial de Igualada, cerca de Barcelona, ante lo cual Protección Civil activó un plan de emergencia en varios municipios de la zona.

El accidente se produjo a las 9 de la mañana en el exterior de la empresa química Simar, mientras los obreros realizaban trabajos de carga y de descarga. Por causas que aún se investigan, dos componentes químicos se mezclaron y desencadenaron la explosión, de la que surgió una naranja nube densa, visible desde kilómetros de distancia.

El funcionario de Interior del gobierno de Cataluña, Ramón Espadaler, explicó que la nube es de “vapor irritante” y genera sensación de “escozor en las mucosas”, pero descartó que sea tóxica y que pueda tener efectos graves para la salud.

Unos 20 equipos de bomberos, 6 unidades de Protección Civil, 17 patrullas de la policía catalana, vehículos de la Cruz Roja y un helicóptero se desplegaron hoy en la zona para coordinar los esfuerzos de ayuda y aislar a los municipios afectados.

El gobierno catalán mantuvo confinados a 600 niños de 23 guarderías de Igualada, Òdena, Vilanova del Camí, Jorba, Sant Martí de Tous y Santa Margarida de Montbui (Barcelona), además de a ancianos, embarazadas y personas con problemas respiratorios, por “prevención” a raíz de la nube.

Seis heridos, entre ellos dos trabajadores quemados en la explosión, fueron ingresados en el hospital de Igualada, mientras que en el lugar fueron rescatados por síntomas de intoxicación tres bomberos y dos ciudadanos.

Sólo uno de los internados se encuentra con pronóstico reservado, reportó la Protección Civil. El estado de emergencia fue parcialmente revocado alrededor de las 13 (hora local) con la reanudación de la circulación de coches por las calles, así como del transporte público. Según explicó el comisario Espadaler, la alerta se mantuvo más tiempo para los sectores más vulnerables de la población y cerca de 600 alumnos de 23 jardines de infantes.

El Ayuntamiento de Igualada tenía previsto suministrar alimentos en las escuelas por la extensión del estado de emergencia. Quienes pasaron horas de mucha angustia fueron los padres de los 300 alumnos del colegio Dolors Martí i Badia.

Los estudiantes se encontraban en una excursión en un bosque cerca del polígono industrial para celebrar el “Jueves Lardero”, el nombre que marca, en varias partes de España ,el inicio del Carnaval, mientras la nube iba cubriendo el cielo de Igualada.

ecenas fueron las llamadas que recibieron los bomberos de los padres y profesores de los estudiantes, a quienes se les ordenó que regresaran de manea inmediata a la escuela, con sus caras cubiertas con pañuelos y bufandas.

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