Santo Domingo, jun 18 (SF).- Del 1ro de junio al 30 de noviembre de cada año la región del Atlántico, en donde se encuentra ubicada la República Dominicana, vive la temporada ciclónica o temporada de huracanes, como también se le conoce.

Desde que comienzan las lluvias, tanto la Oficina Nacional de Meteorología como el Centro de Operaciones Emergencia, comienzan a emitir alertas para las regiones vulnerables del país, incluso, en diferentes colores. Pero, qué significan estas clasificaciones? Cómo saber si unas simples precipitaciones se tratan de una vaguada o de un ciclón tropical?

En todos los casos es aconsejable mantenerse informado por los medios de comunicación, sobre la evolución del fenómeno atmosférico.

Alerta Verde: Es cuando se detecta la presencia de algún fenómeno meteorológico, sea tormenta tropical o ciclón, con posibilidad de evolucionar y causar daños.

Esta es la fase de menor peligro pero las autoridades aconsejan informarse con las instituciones de emergencia como el COE, Defensa Civil, Cruz Roja y otras.

Alerta Amarilla: Es cuando el evento tiene una tendencia ascendente e implica situaciones inminentes de riesgo y/o emergencia.

Alerta Roja: Se da cuando el fenómeno tiene una alta probabilidad de impactar una zona, presentando efectos que generan daños a las personas, los bienes, carreteras, infraestructuras o al medio ambiente.

En este caso se sugiere guarecerse en albergues o casas de familiares o amigos, si su vivienda está en una zona vulnerable.

Desde antes de que comiencen las lluvias, ráfagas de viento o los desbordamientos de ríos, arroyos y cañadas, hay algunas recomendaciones a tener en cuenta para salvaguardar las vidas y disminuir las posibilidades de accidentes o incluso, la muerte.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

Se recomienda tener en una funda plástica a mano los documentos personales, efectos de primera necesidad, un botiquín y las medicinas necesarias para las personas que tienen algún padecimiento con prescripción médica.

Mantener reunida la familia, identificar el albergue más cercano y seguro y conocer las formas y ruta de evacuación.

No cruzar ríos, arroyos, ni cañadas crecidos.

No tocar cables eléctricos caídos

Es importante desconectar los electrodomésticos, cerrar y fijar el tanque de gas para que no flote en caso de inundación, tener a mano un radio y una linterna con baterías.

Reforzar las ventanas, puertas y techos de zinc.
Ahora bien, todas las lluvias no llegan a nuestro país con la misma intensidad y de ahí las distintas clasificaciones. Los ciclones se forman sobre las aguas cálidas del Trópico a partir de disturbios atmosféricos como frente fríos y ondas de bajas presiones, entre otros.

Teniendo en cuenta esto, una depresión tropical es un ciclón en el que el viento máximo sostenido no supera los 62km/h; le sigue la tormenta tropical, cuyas ráfagas de vientos oscilan entre 63 y 117km/h y se le otorga un nombre oficial; continuarían los huracanes, que tienen un núcleo cálido conocido como ojo, y los vientos pueden ser de 118km/h hacia adelante.

A su vez los huracanes tienen 5 clasificaciones en la escala Saffir Simpson, siendo los categoría 5 los más devastadores. Si uno de estos fenómenos causa estragos materiales y humanos cuantiosos su nombre se retira de la lista de la Organización Meteorológica Mundial y ningún otro volverá a llamarse igual.

Por lo general, los meses de septiembre y octubre son los que tienen un mayor peligro de huracanes, aunque la verdad es que en todo momento hay que estar pendientes de los cambios atmosféricos y atentos a las orientaciones de los organismos de socorro.

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