Washington, jun 14 (SF).- El Senado estadounidense aprobó por aplastante mayoría un nuevo paquete de sanciones contra Rusia por entrometerse en las elecciones de 2016 y sus agresiones en otras partes del mundo, se informó el miércoles.

La cámara alta aprobó la propuesta bipartidista con 97 votos a favor y dos en contra, lo que subraya el amplio apoyo de republicanos y demócratas para reprender a Rusia después de que agencias de inteligencia estadounidenses determinaron que Moscú había interferido deliberadamente en la campaña presidencia. Los legisladores que respaldaron la medida citaron además la agresión de Rusia en Siria y Ucrania.

A pesar de la belicosidad de Rusia, no ha habido una respuesta enérgica del presidente Donald Trump. En lugar de ello, el mandatario buscó mejorar las relaciones con Moscú y ha rechazado la acusación de que el hackeo ruso a los correos electrónicos demócratas inclinó la elección a su favor.

“El descarado ataque (del presidente ruso Vladimir Putin) a nuestra democracia es una flagrante muestra de su desdén y falta de respeto por nuestra nación”, dijo antes de la votación el senador republicano John McCain, presidente de la Comisión de Servicios Armados de la cámara alta.

“Pero en los últimos ocho meses, ¿qué precio ha pagado Rusia por atacar la democracia estadounidense?”, preguntó McCain, quien además reprochó al Congreso por no actuar más rápidamente.

El secretario de Estado Rex Tillerson ofreció un apoyo poco entusiasta a las sanciones, y dijo a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes que estaba de acuerdo “con el sentimiento” entre los legisladores de que Rusia debe ser sancionado por entrometerse en la elección.

Pero Tillerson instó al Congreso a que la legislación de las sanciones no ate las manos del presidente ni cierre avenidas promisorias de comunicación entre las naciones. Pidió a los legisladores que “garanticen que cualquier legislación (adoptada sobre la materia) permita al presidente tener flexibilidad para ajustar las sanciones para atender las necesidades de lo que es una situación diplomática siempre en evolución”.

Si el gobierno de Trump decide oponerse a las nuevas sanciones, éstas podrían tener carácter obligatorio. Las sanciones están vinculadas a una iniciativa de ley que impone sanciones a Irán que el Senado está debatiendo actualmente, la cual también tiene fuerte apoyo bipartidista. Así que la Casa Blanca tendría que rechazar castigos más estrictos contra Irán, los cuales apoya, para poder descarrilar las partes de la legislación a las pudiera oponerse.

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